Weblog de José Manuel Serrano

octubre 9, 2008

La casa de tu vida

Filed under: Uncategorized — josemanuelserrano @ 8:09 am

Anoche vi en Antena 3 TV parte de un programa que me puso los pelos de punta. El engendro en cuestión se llama -creo- “La casa de tu vida” y, en él, una familia de condición muy humilde recibe una vivienda modélica -mucho mejor de la que ocupaba- y otras cuestiones hasta ahora inalcanzables para ellos como, por ejemplo, dinero para estudios de los hijos, etcétera. Quiero explicar bien mi postura: a mí me parece maravilloso que el tema se concrete, es decir, que a esa familia le haya tocado la lotería con el programita de marras.

Ahora bien, que se haga ostentación pública y televisiva del contraste entre el pasado de apreturas y el futuro de días de vino y rosas me parece sinceramente deleznable. Tenían que haber visto a ese padre llorando a lágrima viva cuando iba descubriendo las habitaciones de la nueva casa, el abrazo de su hija a un señor que, de pronto, se presentaba con dinero para una beca con la que continuar sus estudios. Esas cosas se hacen, hombre, pero no se nos muestran presentando a esas personas como si fueran ratones de laboratorio ¿El experimento? “Cómo reaccionan un ciudadano pobre y su familia que en un momento dejan de serlo”.

La solidaridad hacia personas concretas siempre ha tenido necesarios componentes de discreción, anonimato y dignidad para con el ayudado porque, si no, queda desvirtuada y se convierte en espectáculo. Antena 3, con este espacio, hace de la solidaridad y la salida repentina de la pobreza un espectáculo que sirve en bandeja a millones de personas. Sentí ganas de vomitar de cómo se aprovechaban de esas  personas. Lamentable y bochornoso.

octubre 3, 2008

Aquella plaza Inmaculada

Filed under: Uncategorized — josemanuelserrano @ 12:02 pm

Lo reconozco humildemente: el texto sobre los restos de Lorca que antecede a éste no tuvo el éxito que yo esperaba. Pocos fueron los que se apuntaron a hacer algún comentario sobre esta polémica central del asunto de la memoria histórica que vive nuestro país. Qué le vamos a hacer. Mea culpa, que dirían los curritos del salazón de Baelo Claudia, nuestra idílica Bolonia. Hoy ando un poco nostálgico, un rasgo de mi carácter, como sabéis, ciertamente acentuado según las épocas.

En estos días voy andando desde mi casa hasta el lugar donde trabajo y atravieso la mítica plaza Inmaculada de Algeciras. A las horas en las que paso, la plaza está silenciosa y vacía. Sólo se escucha el rumor apagado de una fuente con unos caballitos un poco hortera que la comunidad de vecinos colocó en el centro del cuadrilátero con suelo de chino lavado. En este enclave y sus alrededores discurrieron los momentos de la pubertad algecireña de los años noventa y primeros dos mil. Así de claro.  El botellón empezaba con toda su potencia en aquella época y los jóvenes se juntaban en la plaza para beber, charlar y llenar luego los bares del entorno. Nombres como el Paralelo o el Yoda son ya parte de nuestra historia. Es cierto que los vecinos pasaron lo suyo y que hubo noches de música a toda pastilla desde los coches que fueron un “pasote”, pero también es verdad que las peleas no eran tan frecuentes como ahora y que, pese a la acumulación multitudinaria de personas, primaba el buen rollo. En fin.

A nosotros, eso sí, nos echaron una vez del Paralelo porque pretendíamos celebrar corriendo de esquina a esquina -con el pub atestado- los goles que el entonces madridista Prosinecki había marcado horas antes en uno de los partidos del sábado por la noche. Otra vez también hubimos de salir por patas porque un amigo prometía “poner rojo” a un individuo que se había envalentonado con él. Las anécdotas sobre este enclave son innumerables: espero vuestras aportaciones.

Blog de WordPress.com.